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La Casa de las Doñas de Enterrias, teletransporte a principios del siglo XX

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La Casa de las Doñas de Enterrias, un viaje de ida y vuelta a principios del siglo XX

Fue nuestra primera visita a la Casa de las doñas. Estábamos disfrutando de unos días de retiro en Liébana conociendo varias localidades de la zona (Potes, Dobres, Cucayo, La Vega…) y buscando esa paz y tranquilidad que solo te da esta comarca de Cantabria. Si no has visitado Liébana nunca, te lo aconsejamos.

Habíamos oído hablar por las redes de una casa que estaba muy próxima a nosotros y aprovechamos para llamar y ver si podían incluirnos en una de sus preciosas visitas guiadas. Enseguida nos incluyeron con un grupo y comenzamos esta fantástica aventura hacia el pasado. La historia de Cantabria de principios del siglo XX nos hacía un hueco para disfrutarla.

Vistas de Liébana

La Casa de las Doñas está situada en Enterrias, una preciosa localidad en la comarca de Liébana. Se trata de un lugar único que te transportará a principios del siglo XX en todos los sentidos. No se trata solo de un museo etnográfico (que también), con cientos de utensilios, ropas, muebles y enseres del hogar, la casa de las doñas te traslada a una época donde, nosotros con nuestros móviles y aparatos tecnológicos estábamos de «ocupas».

La primera impresión de la casa de las doñas

La verdad es que nada mas entrar al patio ya se respira aire de hace casi cien años. No te exagero cuando te digo que da la impresión de que los habitantes de la casa, han salido a hacer unos recados y nos han dado permiso para ver su hogar tal y como lo utilizan en su día a día. Tan solo les falta el puchero de garbanzos calentándose lentamente al fuego.

 

Recibidor en la casa de las doñas

La visita

Al llegar al patio nos recibió un perro precioso con muchas ganas de jugar. Como llegamos un poco antes de nuestra hora, estuvimos jugando con él hasta la hora de nuestra visita.

Por fin llegó la hora, la puerta se abrió y nos invitaron muy amablemente a pasar con una visita que ya había comenzado y que se había «prolongado» un poco (la verdad es que hay tanto que ver y escuchar que el tiempo se te pasa volando). Tras un precioso recibidor con sombreros y paragüas estaba la casa a nuestra disposición aguardando a revelarnos todos sus secretos.

 

Las  estancias

El edificio principal consta de una planta baja, primer piso y un desván.

En la planta baja se disponen estancias y aseos para el servicio. El despacho personal de don Tomás recreado con muchísimo mimo está también en esta planta. Os tengo que decir que los detalles están tan cuidados que incluso podemos observar algunas facturas reales y el libro de facturas donde don Tomás anotaba todos los gastos. Puedes hacerte una idea con las imágenes que os adjuntamos en este artículo.

En esta misma planta están ubicadas la cocina, el trébede, la despensa y la fresquera. Encontramos (como en el resto del edificio) infinidad de objetos, armarios llenos, vajillas e instrumentos de la época mientras atendíamos asombrados a la explicación de nuestra guía.

 

En el primer piso tenemos un grandioso comedor completísimo, con una mesa puesta al detalle, vajilla y cubiertos de la época y todo listo para servir los entrantes. En este piso también encontramos las habitaciones de las doñas y la de don Tomás, os incluyo la imagen de la habitación de este último para que te quedes un poco con las ganas de conocer las demás y vayas a conocerlas por ti mismo ¡no te arrepentirás!

 

Seguimos subiendo escaleras hasta llegar al desván, una de las estancias que más nos sorprendió. No te imaginas la cantidad de utensilios que tienen allí: juguetes de la época, una botica con medicamentos y ungüentos hechos con plantas, un telar, máquinas de coser, ropa para las fiestas…

La verdad que no se trata de un desván común donde se almacenan las cosas y luego no puedes encontrarlas. Se trata de un espacio bastante amplio y abierto donde están colocadas las cosas según la temática a la que se refieren. No puedo contarte más, reserva tu visita y que no te lo cuenten.

El exterior de la casa

Aún asombrados por todo lo que habíamos visto y aprendido, salimos al exterior y tras cruzar un patio precioso con flores y un cesped, visitamos la zona de secado de plantas y legumbres, una herrería con multitud de herramientas para trabajar y por último, la hornera.

En la zona de secado, una zona amplia donde se realizan charlas, disfrutamos de las mejores vistas de la casa. Unas vistas así de los valles de Liébana te hacen recordar lo pequeños que somos y te transportan a un estado de paz y tranquilidad que solo en este tipo de lugares se pueden disfrutar.

Sacos de plantas medicinales y vainas de alubias (entre otras) secan al sol de la comarca y comparten estancia con el rincón del herrero y las herramientas que podemos distinguir. Todo un regalo para los sentidos.

Por último, visitamos la hornera, un lugar que se encuentra en muy pocas casas de cada localidad lebaniega y que se compartía con todos los vecinos para realizar un fantástico pan en el horno de piedra. La realización de este pan duraba bastantes horas pero esto es algo que tendrás que escuchar de manos de tu guía cuando realices la visita.

En la hornera, que estaba separada del resto de la casa, apreciamos una alquitara donde se destilaba el famoso orujo de Liébana y multitud de utensilios destinados a la alimentación.

Hornera en la casa de las doñas

 

Más de tres horas nos llevó nuestra visita, aprovechando que no había más grupos en el pase siguiente, pudimos apreciar como se limpian y almacenan las plantas medicinales recién recolectadas en los campos de la zona y es que, además del enorme trabajo que es arreglar una casa y dejarla tan bonita y viva, los encargados de la casa de las doñas también realizan ungüentos, infusiones y recogen miel natural de sus propias colmenas.

Tuvimos la fortuna de coincidir con un señor de la zona, que había estado viviendo muchos años en sudamérica, y que conocía muchísimo la historia y las personas de la comarca. Sin duda, fue un añadido muy especial a nuestra visita.

Partenueces

Conclusión

Si aún no te he convencido para visitar este fantástico lugar no se qué más puedo hacer, solo decirte que se trata de una visita obligada si estás por la zona y que a nosotros nos sorprendió muchísimo.

Quiero agradecer el trato exquisito que nos brindaron  tanto nuestra guía como el resto de encargados del lugar, respondiendo en todo momento a nuestras preguntas y mostrándonos todo con gran detalle. Me gustaría incluir todas las fotos que sacamos pero, son tantas, que es mucho mejor que te acerques a Enterrias y lo veas por ti mismo.

 

Tomás Sierra

 

Más información y reserva de visitas:

Precios (a fecha de este post)

6€ adultos, 2€ infantil

Reducida grupos (mínimo 10 personas): 4€/pers

Pases: 11:00 / 12:30 / 16:00 / 17:30 / 19:00

Lunes mañana cerrado excepto festivos

Enterrías nº 4 (81,80 km)
39577 Enterrías, Cantabria, Spain
Cómo llegar

Tlfno: 674 23 36 10

Más info detallada en su web casadelasdoñas.es

 

 

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